Regresando a las primeras obras

Hace algunos años cuando recien acepté a Cristo como  Salvador y Señor de mi vida, conocí la experiencia mas hermosa que es el tener una relación personal con nuestro Padre Celestial a través de su Hijo Jesucristo y es que cuando estamos recien convertidos, una de las características que distingue al recien nacido, es que nos comportamos muy distinto a la mayoria de los miembros de nuestra congregación,

stop

por ejemplo: el recien convertido normalmente busca a su pastor o su lider para ofrecer sus servicios en la iglesia, porque lo que quiere es servir a Dios en gratitud por ser salvo; el recien convertido esta dispuesto a ayudar en todo lo que pueda en la Iglesia y no espera en demostrarlo ya que sin que nadie le diga nada ya esta haciendo algo: barriendo, acomodando sillas, moviendo aqui o moviendo alla…y muchos en nuestras congregaciones nos pueden llegar a decir: “es que esta en su primer amor”, esa es una frase que escuche decir a muchos en mi congregación, pero cuando fui creciendo espiritualmente esto es, cuando empeze a orar a Dios y a leer su Palabra como un hábito en mi vida, hubo un texto bíblico que me confrontó y me hizo reflexionar si era correcto decir esta frase a los hermanos recien convertidos:

“Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues sino, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieras arrepentido.”

Apocalipsis 2:4-5

Al leer en el capítulo 2 el mensaje a la iglesia en Efeso, nos encontramos que era una iglesia que estaba trabajando arduamente para que el nombre de Jesús fuera conocido: “Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia… y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado.” Cuando leo esta porción de la Biblia se me pone la piel de gallina…espero me explique, esta no era una iglesia que estaba metida en la comodidad de las cuatro paredes del edificio, no, era una iglesia que no solo estaba trabajando muy duramente hasta el cansancio sino que también sufrió, o sea, que fue probada, porque la prueba nos trae sufrimiento y a pesar de esto se mantuvo firme porque no desmayó. Hasta aquí podriamos decir, que la iglesia de Efeso fue una iglesia como lo es la  nuestra, que sale cada semana a evangelizar por las calles, los hospitales, los parques, que visita a las viudas y las sostiene cuando estan solas, etc., pero, aquí es donde se me pone la piel de gallina y paso duro la saliva en mi garganta: “Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor”, en la Biblia version Dios Habla Hoy dice “…que ya no tienes el mismo amor que al principio…”, no es que la iglesia de Efeso haya dejado de amar a Dios, mas bien que habian caido en una rutina fria que los llevo a ser religiosos y hacian las cosas solo por cumplir, que con toda sinceridad en nuestras iglesias ha pasado en mas de una vez: vamos al servicio solo por cumplir “para que vea el pastor que si vine”, etc. pero esta actitud no le agrada a Dios que la tengamos y lo vemos porque reprende a la iglesia de Efeso. Bendito sea nuestro Señor, porque con la reprensión también les da una solución: “Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras…”, pero cuáles son estas primeras obras?

Estas primeras obras son como mencionaba arriba cuando nos acabamos de convertir al Señor Jesús y las podemos encontrar en la iglesia primitiva en el libro de los Hechos:

  1. Un mismo espíritu. (Hechos 4:32) “Todos los creyentes, que eran muchos, pensaban y sentían de la misma manera. Ninguno decía que sus cosas fueran solamente suyas, sino que eran de todos.” Tienes un mismo espíritu con el resto de tus hermanos cuando tienen que hacer algo juntos o en ocasiones estas en contra de lo que se hace en tu iglesia?
  2. Gozo.(Hechos 8:4-8) “Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio. Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo. Y la gente, unánime, escuchaba atentamnte las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía. Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían éstos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados; así que había gran gozo en aquella ciudad.” Las buenas de salvación deben de producir gozo en el creyente, porque hemos sido salvados de la esclavitud del pecado y de la muerte.
  3. Pasión.(BLS Hechos 2:40) “Pedro siguió hablando a la gente con mucho entusiasmo…” Era tal la pasión con la que predicaba Pedro que en su primer discurso se convirtieron 3000 personas y en el segundo discurso se convirtieron 5000 personas (Hechos 4:4). Hermano cuando hablas de Cristo a alguien, tienes la misma pasión de cuando antes?
  4. Dar testimonio de Cristo. Pablo después de su conversión (Hechos 9:1-9) no desaprovechaba una oportunidad de contar su testimonio de cómo fue su transformado por Cristo: dio testimonio al pueblo (Hechos 22:6-16); dio testimonio al rey Agripa (Hechos 26:1-32). El Señor Jesús se le presenta a Pablo cuando estaba prisionero para animarlo a dar testimonio en Roma (Hechos 23:11). Amado hermano, sigues dando testimonio como al principio cuando estabas recien convertido y le hablabas de Cristo a todos los que se te ponian al frente? o has cerrado tus labios?
  5. Amor. 1 Corintios 13:3 “Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.” El amor a mi prójimo debe ser el motor que nos debe de mover a hacer las cosas, porque si amo a mi prójimo demuestro que amo a Dios.

Asi que, cuando le digas a algún hermano que esta en su primer amor, estas diciendo que tú ya no lo estas, porque el primer amor es una condición que el cristiano nunca debe dejar en su vida. Bendiciones.

Publicado en Estudios Bíblicos, Vida Cristiana Etiquetado con: , ,

Deja un comentario